Aprovecha al máximo condimento cajún 0,7 % del peso de la carne de cerdo con nuestras recetas seleccionadas: sencillas, satisfactorias y llenas de sabor.
El tzatziki es una salsa griega fresca y ligera hecha con yogur griego salado y pepino rallado, con un toque de eneldo, ajo, y jugo y ralladura de limón. Es el tipo de condimento fresco y cremoso que al instante hace que las carnes a la parrilla, el pan o las tostadas se sientan más vibrantes y saciantes. El tzatziki es una salsa griega de yogur salado y pepino, fresca y ligera. Combina a la perfección con todo tipo de comidas, desde carne a la parrilla hasta pan de lástima o incluso tostadas.
Una atrevida pasta fusión donde las tiernas costillas se combinan con una aromática mezcla de cebolla verde y ajo en rodajas, todo ello con salsa de soja, salsa de soja oscura, chiles machacados y un toque de azúcar, y se termina con pimienta negra y un toque de parmesano rallado. Un espagueti fusión cocinado con condimentos asiáticos.
El tocino casero es una sencilla panceta de cerdo curada en seco, elaborada con un preciso curado de sal y azúcar, pimienta negra, condimento cajún y un toque de miel para equilibrar. Tras curarse en el refrigerador (con algunas vueltas y masajes durante el proceso) y secarse al aire hasta que esté firme, está listo para cortar y usar donde desee un toque de sabor ahumado y salado: arroz frito, fideos o sándwiches.
Un guiso reconfortante y fácil donde la carne de res cortada en rodajas y el repollo se funden en una salsa intensa y sabrosa hecha con condimentos inesperados. Se le añade calabacín para darle frescura y se pueden añadir extras como palitos de cangrejo, albóndigas de estofado o salchicha para un toque especial. Ideal con arroz. Este guiso es fácil y sabroso, hecho con una salsa especial hecha con condimentos inesperados.
Rico, brillante e intensamente aromático, este clásico plato recubre el pollo dorado con una mezcla agridulce de salsa de soja, vino de arroz y aceite de sésamo, y se remata con albahaca aromática para un toque fresco y herbal, perfecto para acompañar arroz. Este plato tradicional taiwanés está infusionado con albahaca aromática y diversos condimentos.
Cerdo hervido: Aporta energía y nutrición: El cerdo es rico en proteínas, grasas, vitaminas (como las del grupo B) y minerales como el hierro y el zinc, que complementan la energía y la nutrición necesarias para la vida diaria y mantienen las funciones fisiológicas normales del organismo. - Sabor fresco y fácil de digerir: El cerdo hervido se cocina hirviéndolo, lo que conserva al máximo su sabor fresco. En comparación con otros métodos de cocción grasosos, es más fácil de digerir y absorber, siendo apto para personas de todas las edades. - Satisface las necesidades dietéticas: Como plato clásico, el cerdo hervido se puede acompañar con salsa de soja, ajo picado, aceite de sésamo y otros condimentos. Su sabor es delicioso y satisface el paladar. Es un manjar común.