Rompe tu rutina con estas recetas de de polvo de soporte inesperadas pero deliciosas: divertidas, fáciles y llenas de sabor.
Molen de plátano con una crujiente y dorada masa que envuelve plátanos tiernos y dulces: sencillo pero siempre adictivo. El aroma es fragante y el primer bocado se derrite al instante; perfecto para una merienda, para acompañar té o café, o como refrigerio para niños. Sírvalo caliente, espolvoree con azúcar glas o báñelo en chocolate si lo desea para un toque especial.
La receta es muy sencilla. La masa se amasa hasta obtener una textura translúcida como una piel radiante. Después de cocinarlo al vapor, recupera su forma rápidamente al pellizcarlo. Es lo suficientemente masticable como para arrancar hebras al morderlo, y el aroma a trigo se vuelve más fuerte cuanto más lo masticas. No te preocupes si no tienes el rostro hidratado, dale un mordisco a este bollo al vapor masticable y “reflexivo”. ¿Quién querría esos bollos al vapor “hinchados” que están hechos con aditivos? 😆