Rompe tu rutina con estas recetas de 65 g de agua helada inesperadas pero deliciosas: divertidas, fáciles y llenas de sabor.
Este panqueque coreano de kimchi es un plato tan exquisito que incluso un principiante puede aprenderlo con los ojos cerrados. ¡Solo por su simplicidad y auténtico sabor, es imprescindible aprenderlo! Su picante es muy suave, un toque refrescante y suave que no te abrumará. El aroma ácido del kimchi y el sabor caramelizado de la masa se combinan a la perfección, dando como resultado un exterior crujiente y un interior suave, que rebosa de sabor fresco y fermentado en cada bocado. Sabe exactamente igual que en Corea, así que no necesitas ir a un restaurante coreano; puedes recrearlo en casa en 10 minutos. El aroma es irresistible recién salido de la sartén; es tan delicioso que puedes comerlo solo, perfecto para el desayuno o un refrigerio nocturno. Esta exquisitez sencilla hará que todos lo elogien y digan: "¡Está delicioso!".
¡Este pastel de tocón de árbol de Navidad es perfecto para quienes no se les da bien la repostería! No necesitas practicar con el glaseado; simplemente aplica un poco de crema de chocolate con una manga pastelera, haz unas líneas con un tenedor y tendrás ese aspecto de tocón de árbol. Decorarlo también es facilísimo: fresas cubiertas de crema forman pequeños sombreros navideños, espolvorea perlas de azúcar, añade una ramita de romero y ¡el ambiente es cautivador al instante! No se necesitan herramientas complicadas; simplemente hornea una base de pastel, enróllala y estará listo en media hora. Sale del horno con un cálido y acogedor aire de "bosque invernal". Incluso tomar fotos para redes sociales es facilísimo: simplemente colócalo en la mesa, añade algunas agujas y piñas de pino, ¡y el ambiente prácticamente desborda la pantalla! Sácalo para Navidad; ya sea para una reunión o como regalo, su belleza y dulzura serán un espectáculo, y todos los que lo vean exclamarán: "¡Guau, esto es increíble!".