Prueba algo nuevo con Bayas de Goji (según sea necesario): recetas fáciles con ingredientes que ya tienes en casa.
Este pollo al vino amarillo Hakka se caracteriza por su tierno y jugoso sabor, que se desprende del hueso con suavidad. El alcohol se ha evaporado casi por completo durante la cocción a fuego lento, dejando solo un aroma suave que combina a la perfección con la frescura del pollo, la dulzura de los dátiles rojos y la cálida fragancia de la raíz de angélica, sin resultar abrumador. Cada bocado es reconfortante, reconfortando desde la punta de la lengua hasta el estómago. Pertenece al clásico plato nutritivo Hakka de la cocina cantonesa. No es un plato de gran banquete, sino el reconfortante sabor de casa. En las regiones Hakka, las familias suelen preparar una olla de este plato para las mujeres durante el posparto, la menstruación o cuando el clima refresca en otoño e invierno, para calentar el cuerpo y reponer la sangre.
Este plato de brotes de guisantes y cerdo tierno es visualmente atractivo e increíblemente apetitoso. Es un plato casero muy querido, profundamente arraigado en los corazones de los habitantes de Sichuan y Chongqing, un básico en los menús de los restaurantes y un plato caliente frecuente en las mesas familiares. Los habitantes de Sichuan y Chongqing adoran la textura tierna y sabrosa del cerdo, que se complementa a la perfección con los brotes de guisantes locales de temporada de invierno. Los brotes de guisantes tienen un aroma único, dulce y crujiente, tan tiernos que se deshacen en la boca sin amargor. Equilibran la riqueza del cerdo y añaden un toque dulce al caldo. El contraste de colores verde y blanco es refrescante y agradable. Un bocado es refrescante y purificante, capturando verdaderamente la esencia de la cocina casera de Sichuan y Chongqing.