¿No sabes qué hacer con semillas de albaricoque? Prueba estas recetas rápidas, saludables y que a todos les encantarán.
La sopa de berros y riñones es una clásica sopa cantonesa. El aroma salado de los riñones abre el apetito y facilita la digestión, a la vez que enriquece el sabor. La combinación de hueso dulce y de albaricoque humedece los pulmones y alivia la tos, sin dejar un sabor seco. El berro, con su dulzor inherente, suaviza y se funde con el caldo, aliviando el calor, humedeciendo los pulmones y favoreciendo la micción. Esta sopa es refrescante y calmante, aliviando tanto la grasa como la sequedad. ¡Con razón a los cantoneses les encanta!
Este postre combina una variedad de frutos secos y semillas como maní, semillas de albaricoque, arroz integral, semillas de sésamo, soja negra, frijoles mungo y frijoles rojos, que se remojan y se cocinan con longan seco para crear una bebida caliente rica en sabor y nutritiva. El proceso de tostado de las semillas de sésamo añade un aroma distintivo, mientras que el longan proporciona un toque de dulzura natural. Servido caliente, este plato constituye un postre reconfortante y saludable.