Rompe tu rutina con estas recetas de 30 g de jengibre, cebolla, ajo y chile. inesperadas pero deliciosas: divertidas, fáciles y llenas de sabor.
Las patas de pollo estofadas se sumergen en salsa helada. Su piel, similar a la de un tigre, absorbe el aroma agrio y picante. La carne, deshuesada y suave, es masticable. El aroma a estofado, mezclado con ajo, pimienta y un sabor adormecedor, explota en la punta de la lengua. Es refrescante y apetitoso, y deja un sabor fresco en las yemas de los dedos.